vs. Perplexity
Encuentra la respuesta, con fuentes. Almago hace lo que sigue después
Qué hace bien Perplexity
Perplexity es la mejor forma de preguntarle algo a internet y recibir una respuesta con sus fuentes en vez de una lista de ligas. Y creció hacia el trabajo: Comet es un navegador con el asistente adentro que resume, cruza pestañas y llena formularios; Perplexity Computer encadena varios modelos y cientos de conectores para tareas largas; y en el plan más alto hay asistentes de fondo que corren mientras haces otra cosa. Para investigar, comparar y decidir con datos, es difícil de superar.
- Respuestas con las fuentes citadas, y Deep Research para informes largos
- Comet: un navegador con el asistente adentro que actúa en las páginas que abres
- Perplexity Computer: tareas largas con varios modelos y cientos de conectores
- Se paga por persona; los asistentes de fondo van en el plan más alto
Qué cambia con
Perplexity sabe de internet; Almago sabe de tu negocio. Lo que hace tu equipo no es buscar una respuesta que ya existe: es hacer el encargo que sigue después — contestar a ese cliente, cuadrar esa agenda, preparar ese reporte con tus datos y tus reglas. Milo arma al agente para tu caso, el agente recuerda cómo trabajas, y lo que sale hacia afuera espera tu visto bueno. Y no eliges modelo: Almago pone el que toca a cada trabajo, sin que lo veas.
- Un equipo con puestos para tu negocio, no un buscador para todas las preguntas
- Recuerda tu negocio: cada encargo arranca sabiendo cómo trabajas
- Un solo interlocutor, y Kai cuando son varios
- El modelo nunca lo eliges: Almago pone el que toca a cada trabajo
- Qué te da
- PerplexityUna respuesta con fuentes, o un informe investigado
- AlmagoUn encargo hecho dentro de tu negocio, con tus reglas
- De dónde saca lo que sabe
- PerplexityDe internet, y de lo que conectes en ese momento
- AlmagoDe tu negocio: lo que Milo aprendió al armar tu equipo y lo que recuerdan tus agentes
- Quién elige el modelo
- PerplexityTú, entre varios, según tu plan
- AlmagoNadie: Almago pone el que toca, y nunca lo ves